Monólogos

                            "LA MUJER DE UNO" (ES UNA CUESTIÓN DE GÉNERO)                                                                                                         
(Hombre, Entrando):
- “Mujeres necias que acusáis al hombre sin razón.  Sin ver que sois la ocasión de lo mismo que   vos  culpáis”…   Juan de la Cruz. ¡Sí!  ¡Juan de la Cruz! Porque tenia razón mi padre: a esta poesía la escribió un hombre…Pero se empeñan en decirnos que la escribió una mujer, para hacernos creer que  las  víctimas son ellas.  ¡¡¡¡Infamias!!!!...
Las víctimas somos nosotros: solos; desamparados, pobres y huérfanos del cariño y  del amor  cambiante de las mujeres modernas…Porque hoy, la mujer de uno, otrora la compañera inseparable de toda la vida, es  una mujer que pertenece a muchos hombres …además de uno…¿O no?...No?.. Qué están pensando?...Me refiero a los hombres que …La rodean en el trabajo.  Hombres que la  acosan…Pero por laburo, con pedidos y  órdenes:  mayor eficiencia… Más resultados!
Ella también pertenece a los hombres que la rodean en el club, donde va a practicar boxeo o cualquier deporte  dos veces por semana. Sí!! Boxeo, porque dice que " le da resistencia y equilibrio psico- físico…Que la ayuda en la vida familiar…en el trabajo."
La mujer de uno también pertenece a otros hombres que la rodean,  por ejemplo cuando decide hacer un curso con sus amigas  en  un fin  de semana largo,  dejando a uno  a cargo de los críos. Porque ese curso…"Le da mayor currículum y la coloca en un pie de igualdad con los varones de la empresa en que trabaja".
Hoy la mayoría de nuestras mujeres pertenecen  a ese grupo de féminas que van al gimnasio dos o tres veces por semana, además de trabajar. Y también baila salsa o milonga o música afro una o dos veces por quincena…Rodeada de hombres.
Nuestras mujeres, alguna cuasi- abuelas, cuarentonas  o cincuentonas, transpiran  y transpiran porque no pueden ser gordas,  ni fofas, ni se permiten el lujo de envejecer.
Después de todo,  algunos de esos señores tal vez sean caballeros como lo es uno y alcance a nuestra mujer a casa a última hora de la noche…
Eso sí, cuando le preguntemos quien es el que  las trajo, seguramente  contestará que “es un amigo”. Y seguro que añadirá como al descuido, para no lastimarnos ni promover nuestra desconfianza:
-  "Pero me parece   rarito;  diría que es …  gay”.
La verdad es que creo que los hombres somos víctimas de un complot internacional que nos lavó la cabeza y nos volvió mansitos, mansitos. Y muy caseros….Mientras ellas pertenecen al mundo del trabajo y de sus amigas.  Hoy está invertido todo …
A la mañana  te dice :“Saquen a pasear al perro”... Y  "dale leche al gato”.  Y  siguen  con un  “después  andá  la escuela de tus hijos, ( o nietos) que la maestra necesita hablar con algún familiar por el viaje de estudio, porque ella no puede ir ”;  mientras  parte rauda hacia la oficina, con su bolso y la ropa de gimnasia.
Termina a los gritos desde su auto avisando que “¡Hoy llego más tarde!!” porque no sé qué carajo de charla "sobre sexualidad tiene con su grupo de autoayuda!"
¡¡¡El Terrorismo internacional tiene la culpa!! ¡El reiki y la psicología social tienen la culpa!!! Los políticos tienen la culpa!!  La Intendencia también!!! …La Rampolla, la Culiok y el Canal Venus tienen la culpa!!!
¿O quién carajo  tiene la culpa que la mujer esté poco en casa?...
Mientras tanto, nosotros, hijitos de san Antonio, sufrimos en Silencio la ausencia de nuestras mujeres.  Es “El Síndrome de la casa vacía”,  que es casi como el “Síndrome de Estocolmo” o como….una Cuestión de roles de  Géneros… Pero de roles de Géneros invertidos…
Y nosotros seguimos al lado de ellas. ¿y saben por qué?. . Porque nuestros matrimonios  funcionan  gracias  a la domesticación que ellas ejercieron sobre nosotros. Si.  De a poco, de a poco, con argucias y seducción nos quitaron nuestro machismo.
Es casi como una castración mental  lo que hicieron  con nuestro machismo (Paf! Así! afuera).
En estos últimos años las mujeres cambiaron mucho.
Antes, sólo estaban obsesionadas por conseguir un marido... Ahora  están estresadas por conseguir  logros profesionales; trastornadas por la culpa que les provoca la maternidad y desesperadas por combatir la celulitis....!! 
Estamos condenados a estar solos en casa, al cuidado del hogar, de nuestros hijos, o nietos , de las mascotas...Y las plantas!
Es por eso que  los hombres recurrimos a los sedantes naturales que la vida moderna pone a nuestro alcance: la tevé con el control remoto para hacer Zaping;  el fútbol por TV (mucho), el básquet u otros deportes…Las Pelis… Los asados con los amigos algún viernes!. Eso sí: sin volver tarde a casa para que no se enoje nuestra mujer y arme una escena de celos…
- "¡¿De dónde venís a esta hora?!"
Es por todo esto que  el matrimonio  hoy  es mucho más duro para nosotros.  Nos cuesta convivir,  mucho más que  ellas…
En pocos años los hombres estamos haciendo cosas para  las que TODAVIA , Repito: TODAVÍA  NO  estamos preparados.  Mientras ellas están haciendo lo que en SIGLOS DE HISTORIA NO PUDIERON HACER...
(Mira el reloj) – UUUUHHH!!!!  ¡Qué tarde que es! Ya debe estar por llegar...(Pone el champán con  la frapera  en escena; prende una vela , acomoda una  mesa con mantel, platos, cubiertos, etcétera. (Mientras hace esto canta).
- “Muuujer:  si puedes tú con dios hablar,  pregúntale si yo alguna vez , te he dejado de adorar…”
(Entra la mujer). El hombre  pregunta:
- Quién te trajo?... Ella dice “Un amigo…rarito ,etc.”
Después viene el Baño de la mujer,  mientras el hombre termina de  preparar la mesa, frugal, con velas y …el Champagne. Por supuesto que los hijos ya están durmiendo. El hombre puede decir:
- Esto no es fácil para nosotros!! (O alguna otra pavada por el estilo).
Ahora  elijan Ustedes el final que prefieren para esta noche!!!.

                                              
                                                   GUSTAVO.F FARRONI (SETIEMBRE DE 2009)                                                             


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“TRIBUTO A TATO BORES”

Hola amigos, ¿Cómo están?. Gracias por estar con nosotros. Esperamos que puedan pasarlo bien. Es nuestra intención hacerlos olvidar de lo que pasa en su casa, en el barrio, en el pueblo y en el país. ¿No vivimos en una isla, no?.
En este país no marchan muy bien las cosas, pero no hay que desesperarse. Porque: ¿Qué país no ha tenido un milenio malo? ¿No es cierto?
Por eso, ¡vamos a tratar de tirar las penas afuera!... Esto de tirar,  me hizo acordar que estaba en un pueblito por cuestiones de trabajo y en una esquina ví a un botellero empujando un carrito. En la vereda había una viejita barriendo,  el botellero le dice:
- Hola abuela, no tiene algo viejo para darme?, y la abuela le dijo : -Sí querido: mi marido.
Volviendo al tema y fiel a nuestro deporte nacional (la queja) vamos a quejarnos duramente y lamentarnos mucho. ¿Dónde vió un argentino que no se queje?.
Eso sí, vamos a quejarnos sin proponer nada, tal cual nuestra costumbre; para no pensar y no cansarnos mucho.
Como dice un periodista amigo : ( Los argentinos siempre tenemos algo para decir. No nos callamos ni cuando nos toca)
¡Vamos a poner buena onda!
Como dice una vieja poesía oriental del Tao Te King, (Faaaa! no se asusten, es cortita como saltito de tortuga):
“En todo el mundo no hay nada más blando que el agua, pero en la forma de destruir lo duro nada la iguala”.
Una poesía china dicha así, suena más insulsa que chupar un clavo...¿A quién le importa la poesía en este mundo materialista?
Si la E.P.E  nos viene a cortar la luz, ¿le vamos a recitar una poesía?  Eso intentó un poeta de mi pueblo, que les decía mientras le cortaban la luz: - “La noche está estrellada y titilan las estrellas a lo lejos”. Uno de los empleados contestó: - Macho, ahora fijáte si  te alumbran y titilan las estrellas.
Siempre hay algo de que reírse decía un viejito que conozco, la E.P.E. le cortó la luz y el viejito era ciego.
A pesar de todo, la poesía y los sueños son necesarios para escapar un rato de la rutina, para aislarse de stress, para no enloquecerse. (Muchas veces digo que el que no está un poco loco es porque no está muy cuerdo...)
Hace tiempo que tenía esta idea de hacer un monólogo y tratar de divertir a la gente.
Es que como argentino que soy, me sé bueno: ¿Qué digo? ¡Soy muy bueno! Es más, nosotros somos los mejores del mundo... acá!!!.
Hablando que somos los mejores del mundo, hay una pregunta que da la vuelta al planeta: ¿Cuál es la diferencia entre un argentino y un parto, eh?...
-Ser argentino es una dolorosísima, inexplicable y terrible experiencia; el parto es nada más que tener un bebé.
Como dice Enrique Pinti, un actor muy bueno pero que a mí no me gusta mucho (putea muchísimo y me parece que se le va la mano con el vocabulario). No obstante, acierta cuando hace la descripción del argentino. Pinti dice entre otras cosas:
“El argentino es soberbio, hipócrita, distraído, dueño de un discurso doble, falto de memoria, entregador de la Nación, sin identidad, oportunista... "
Creo que se le termino la tinta porque sino seguía dando con todo.
Para recoger otra opción más suave, también recuerdo lo que decía de nosotros Tato Bores, a quien aprecio muchísimo.
Él decía que "Somos chantas, quejosos y encima le echamos siempre la culpa al otro."
Hablando de Tato, una vez lo encontré en Bs. As. Yo había ido por cuestiones de trabajo, por dos días a la ciudad.
Fui a almorzar a “La casa de Anibal Troilo” y lo vi allí, solo en un rincón. Es tato?; o me parecía que era él. ¿Es?, ¡No es! ¿Es? No es...
Sí, es él. Voy a  saludarlo, ¡Le voy a pedir un autógrafo!, me acerco y le digo:-  ¿Usted es Tato?, -Sí, me contestó, ¿Y Usted quién es?, le dije mi nombre.
Me preguntó de donde era, qué hacía en Buenos Aires.
Le expliqué: vengo de un pueblito del interior, chiquito. cuando hacemos la fiesta del pueblo, armamos una carpa y queda el pueblo en el medio. El tipo sonrió y me invitó a sentarme en su mesa.
-¡Siéntese! Me senté. La verdad es que no esperaba esa actitud, tan humana. Tan humilde…Más viniendo de un grande. Nos pusimos a conversar. en realidad me prestó el oído por un buen rato. (¡Qué bueno que alguien te preste el oído en momentos en que estás solo!)
Después de unos minutos sentimos un ruido. ¡Paff! ¡Dos autos que chocan en la esquina. Miramos los dos por una ventana y observamos que se bajaron los conductores y comenzaron a discutir. Uno de ellos pasó el semáforo en rojo, pero igual discutía.
Tato me dijo: - Mire, mire lo que pasa por andar apurados.¡ Y es seguro que ninguno de los dos tiene la culpa!
Al rato Tato se acomodó los lentes, con el típico gesto de Tato; quedó en silencio por unos segundos y luego comentó algo que, después me enteré, era un famoso monólogo que había hecho en la televisión,( "LA CULPA LA TIENE EL OTRO",  EL AUTOR: SANTIAGO VARELA):
-Esto me recuerda a una reunión que tuve hace pocos días en la Casa de Gobierno a la que me habían invitado.En esa reunión estaban todos: los Ministros y el Presidente; había representantes de todos los sectores, para discutir sobre la crisis y como salir de ella.
Llegué justo –continuó Tato - cuando uno de los presentes se levantó gritando enojado:  -Lo que pasa es que la culpa de todo acá, la tiene el Ministro de Economía. ¡Para qué! El Ministro de Economía se levantó como si le hubieran arrimado una brasa en el cutis y dijo:  -¡Falso!, la culpa la tienen los evasores. Alguno - sin especificar de qué sector provenía, para que no lo tilden de evasor, seguramente - dijo que la culpa de los problemas del País la tenían los corruptos...Así se pasaban la pelota uno con otro.
De los corruptos, la culpa pasaba a los burócratas; de los burócratas a los políticos; de los políticos a la policía de gatillo fácil. Estos a su vez le pasaban la culpa a la justicia por liberar rápido a los delincuentes y los Jueces culpaban a los militares por los golpes de Estado.
Los militares le tiraron la culpa a Isabelita y a Perón y así sucesivamente, pasando por los Medios y el Periodismo. Hasta que un mozo que pasaba sirviendo café, cansado y enojado de tanta charla, dijo por lo bajo: -Acá la culpa la tiene Magoya .  Alguien lo escuchó y dijo:-¡Eso!, ¡Eso!,- La culpa la tiene Magoya.
Pero entre los sindicalistas presentes se levantó uno que se apellidaba Magoya y dijo: -¡Yo no fuí!, acá la culpa la tiene Montoto...
Un señor bajito que pasaba distraído comiendo un sándwich en un rincón se le ocurrió decir:- “Acá el único culpable es el otro!.
La mayoría lo escuchó. Hicieron silencio. De pronto las caras se les iluminó a todos los presentes y dijeron en una sola voz.
-¡Eso!, ¡eso! Exclamaron todos a coro: -El señor tiene razón: ¡LA CULPA DE TODO LA TIENE EL OTRO! Dicho lo cual, después de discutir un rato para justificar el encuentro, se marcharon a sus casas. Total el culpable de todo había sido descubierto.
Tato me miró con su sonrisa mezcla de ironía y cierto candor y remató: -Que flor de guacho resulto ser el otro ¿no?.
- Tato: - alargué yo -Tato, humildemente, No le parece que los porteños son bastantes chantas, ¿No? Aunque tengo que reconocer que en el Interior no nos quedamos cortos tampoco. Condescendiente,  agregué:  - Reconozco los del interior no somos mansos, pero somos más conservadores, tenemos menos locura. Después me arrepentí de lo que dije, asombrado de mi mismo; a mi que no me gusta hablar mucho, pero a veces me rebelo contra mí mismo.
Seguimos dialogando sobre diferentes temas.  Hablamos del contraste entre unos y otros. Yo, por supuesto describía a  la gente de las provincias; que cómo somos; que es más tranquilo vivir en el interior. Que somos más parecidos a los latinoamericanos...
Él  me decía que el porteño siempre intenta parecer a los Europeos y pretende llegar rápido a Europa, por eso andan apurados y adoptan palabras nuevas, en otro idioma; todo el tiempo.
A mí me gusta escucharlos hablar, porque los porteños hablan con las “eses”. En cambio nosotros nos comemos las “eses”.  Excepto los santiagueños que pueden perder los dientes, pero no las “eses”.
En un momento me dice Tato: - Tengo que ir a la Casa Rosada, estoy invitado a una reunión. Si usted no tiene problemas y quiere ir lo invito ¿Me acompaña?
- ¿Yo?, ¡Encantadísimo!. Imagínate, nunca había estado allí.  Es la oportunidad de mi vida para conocer ese lugar tan, ¿tan?...tan… Lugar tan cogedor (sí, está bien escrito; si desde allí nos rompieron el culo varias veces).
Partimos con Tato rumbo a la Casa Rosada. Para llegar esquivamos 7 manifestaciones, 15 cortes de avenidas y 20 embotellamientos y desvíos.
Llegamos a la casa de Gobierno y lo primero que veo es que en la puerta no había nadie. Tato, le digo: -¿Y los Granaderos?, no me diga que están de huelga?. No, no creo, dijo Tato.
Uno que estaba escuchando dijo: - Negativo Tato.  Era uno con cara de empresa privada de seguridad.  Los granaderos se fueron a España. ¿No se enteró de que allá pagan más?.
-¿Y los caballos?, preguntó Tato.
-Se los vendieron al sindicato de cartoneros y cirujas, que hoy por hoy es el único gremio con un incremento sostenido, contestó el tipo.
Seguimos caminando unos metros hasta que apareció el Vocero Presidencial. Cuando lo vio a Tato, el tipo empezó a gritar como un loco, ¡Los humoristas son todos unos cretinos!, ¡Se aprovechan de los defectos ajenos!.
Tato me miró y me dijo: -El pobre tiene menos sentido del humor que un talibán con estreñimiento. Tato lo calmó, le sonrió y le regaló un preservativo con un cartelito que decía:-“Si no quiere que ella se ría, hágalo bien, y si no lo sabe, pregunte”, lo saludó y entramos. Me mostró durante un rato las distintas dependencias.
Cuando llegó la hora de la reunión, me indicó como salir, luego nos saludamos, pero antes puso en mi mano su tarjeta personal, para cuando desee llamarlo.
Quedé con un gran recuerdo de él y toda mi admiración que le brindo en este pequeño recuerdo. (Tato bores murió el 11 de enero de 1996)
El sol estaba radiante afuera, la Plaza de Mayo estaba rodeada de palomas. Yo estaba sorprendido. Pensé "¡Mirá!, todavía sigue habiendo palomas...Qué raro que no se las comieron."
Después de caminar un rato por la Plaza de Mayo entre los bocinazos, los gritos de algunos manifestantes y de los vendedores ambulantes, decidí emprender el regreso.
¡Este es el mundo del infarto! me dije; exagerando, claro. Para mí por lo menos, que estoy habituado a la calma pueblerina y al murmullo del campo.
Recordé entonces una frase que decía Facundo Cabral, “Curioso destino es el del Hombre, no pide nacer, no sabe vivir y no quiere morir…”.
La verdad que en todos lados hoy vivimos apurados, angustiados, estresados.  Nos olvidamos de ese gran remedio casero, barato y sencillo que está siempre a mano para cambiarnos la vida: EL HUMOR .
Vivimos tan acelerados que tenemos que buscar un rinconcito para reírnos. Pero muchas veces no es tan fácil de encontrarlo!


GUSTAVO F.FARRONI
CLASON (SANTA FE) Agosto 2002

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   EL AMOR EN TIEMPOS DE INFLACION

Dedicar tiempo al amor en los dìas que corren, de una necesidad monetaria alarmante donde para cualquier movimiento se necesita dinero, parece una utopìa.  Un deseo poco razonable o un lejano sueño juvenil.
De todas maneras: ¿Por què no gestar un amor...De esos incontenibles?...Que nazca con sigilo y se proyecte desde las sombras hacia la luz como una explosiòn.  Con toda la fuerza.  Que ayude a no pensar en pagar impuestos o que vence la luz, el inmobiliario, el alquiler o la cuota del seguro del auto.
¿A tanto nos condena el poder adquisitivo del dinero, el valor del  dòlar o  la inflaciòn,  que no dejan que muchos seres humanos gocen simplemente de la alegrìa de vivir y disfrutar  los sueños y los  sentimientos?.

 CLASON (STA FE)Nov 2001, para Teatro(en MINAS DE CUARENTA, MINAS DE CINCUENTA)

                                                                                                           (corregido abril 2016)

2 comentarios :

  1. Muy bueno caballero, muy bueno. La pena es que el blog no acepte comentarios por cada una de las publicaciones.

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